La mala circulación es una dolencia común que afecta a hombres y mujeres por igual, causando calambres nocturnos, celulitis y las extremidades frías. Sin embargo, es posible prevenirla o al menos mitigar sus efectos perjudiciales para la salud.
En este artículo, te presentamos información y algunos alimentos que pueden contribuir a una mejor circulación, previniendo la pérdida de elasticidad de las paredes de los vasos sanguíneos, lo que puede dificultar el flujo de sangre.
Factores que contribuyen a la mala circulación
Varios factores pueden causar mala circulación. Uno de ellos es la acumulación de lípidos en las paredes de los vasos sanguíneos. El exceso de calor también perjudica la buena circulación, por lo que muchas personas experimentan molestias como pesadez en las piernas, retención de líquidos o calambres nocturnos durante el verano.
La dieta puede ser un factor crucial en la mala circulación. Es especialmente importante evitar los alimentos ricos en grasas saturadas, como la nata, mantequilla, embutidos y repostería industrial elaborada con aceite de palma o de coco. El consumo excesivo de estos alimentos incrementa los niveles de triglicéridos y colesterol "malo", además de aumentar la viscosidad de la sangre, lo que puede provocar una mala circulación.
Alimentos beneficiosos para la circulación
Pero no todos los alimentos son perjudiciales para la circulación. Al contrario, hay varios alimentos que pueden mejorar la circulación sanguínea. Entre ellos destacan los que contienen grasa poliinsaturada, que se encuentra en los aceites de semillas de maíz, soja y girasol, así como en los frutos secos y el pescado azul. Contrariamente a la grasa saturada, esta disminuye la viscosidad de la sangre.
Alimentos ricos en potasio como las verduras, frutas frescas, cereales integrales y legumbres son beneficiosos para prevenir la mala circulación. En el caso de las verduras, su alto contenido en fibra ayuda a evitar la absorción de grasas.
Mantener una buena hidratación también es fundamental para una buena circulación, ya que favorece la eliminación de toxinas. Además del agua, los zumos de frutas, las hortalizas y los caldos de verduras con poca sal también son altamente recomendables.
Junto a una dieta saludable, una actividad física regular como correr, nadar o caminar es la mejor forma de evitar problemas de circulación y favorecer el "retorno venoso". Integrando estas pautas en tu rutina diaria, podrás ver mejoras significativas en un breve periodo de tiempo.
