
En este artículo, echaremos un vistazo más de cerca a Ketchup Heinz y te proporcionaremos tres razones convincentes para reconsiderar su consumo, a fin de evitar consecuencias perjudiciales para la salud.
Este condimento ha sido duramente criticado en Israel debido a su extremadamente bajo contenido de tomate, hasta el punto en que difícilmente se le puede clasificar como una salsa de tomate.
Aquí te brindamos tres razones más para reconsiderar su compra:
1. Carece de valor nutricional
Este producto no posee nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas, fibras o minerales. Apenas contiene una pequeña cantidad de pasta de tomate con un nivel de licopeno casi insignificante. De hecho, es una mezcla de productos genéticamente modificados, azúcar y productos químicos.
2. Contiene jarabe de maíz de alta fructosa
El jarabe de alta fructosa que se encuentra en la salsa de tomate Heinz se produce a partir de maíz genéticamente modificado. Varios profesionales de la salud han advertido que su consumo regular puede aumentar el riesgo de obesidad, enfermedades cardíacas y diabetes. Un estudio reciente también descubrió que este jarabe es rico en mercurio, un metal pesado tóxico que puede causar serios problemas de salud.
3. Contiene azúcar y vinagre destilado
Este condimento incluye azúcar y vinagre destilado, y cada porción o cucharada contiene 4 gramos de azúcar, una cantidad considerable. El vinagre destilado también se produce a partir de maíz genéticamente modificado, tratado con productos químicos tóxicos y pesticidas.
Asimismo, tiene un alto contenido de azúcar, que también ha sido modificado genéticamente. Consumir grandes cantidades de azúcar, sin la presencia de otros nutrientes o fibra, puede provocar un aumento drástico de los niveles de azúcar en la sangre y dañar el hígado y el páncreas.
Recuerda que, para garantizar un desarrollo saludable y evitar diversos problemas de salud, se recomienda consumir alimentos naturales y orgánicos, libres de transgénicos, y evitar los productos cargados de químicos.
