El hierro juega un papel protagónico en el mantenimiento de nuestra salud. Participa en la síntesis del ADN, contribuye en la elaboración del colágeno, aumenta las defensas para luchar contra enfermedades, y produce hormonas y tejido conectivo. Pero su labor primordial es el transporte y almacenamiento del oxígeno en nuestro organismo. Además, desempeña un rol importante en la respiración celular, ya que produce: El hierro se puede clasificar en dos tipos dependiendo del origen de los alimentos: La cantidad de hierro necesaria varía dependiendo de factores como la etapa de la vida, la dieta y el sexo. A título ejemplar, presentamos algunas cantidades recomendadas: Es interesante notar que las mujeres adultas y las embarazadas requieren una mayor ingesta de hierro debido a las necesidades de su organismo. La naturaleza nos provee con una variedad de alimentos tanto de origen animal como vegetal donde encontramos hierro. Algunos ejemplos son: Es de destacar que la absorción del hierro en vegetales, frutas, granos y suplementos, es menor que la absorción de hierro en la carne. Pero, gracias al consumo combinado de carne magra con verduras o legumbres de hojas oscuras, la absorción del hierro en vegetales se puede incrementar hasta tres veces. También, el consumo de alimentos ricos en vitamina C ayuda a mejorar la absorción del hierro a nivel gastrointestinal. Identificar los síntomas por carencia de hierro puede ser un desafío sin los conocimientos médicos o de nutrición adecuados. Dicho eso, existen ciertas señales que pueden ser un indicativo de una deficiencia de hierro, la cual puede llevar a anemia. La anemia se presenta cuando el cuerpo no produce suficiente hemoglobina en la sangre. Además, las personas con una dieta vegetariana deben duplicar la ingesta diaria recomendada de hierro, ya que la absorción en vegetales es menor que en la carne. Es importante tener en cuenta que si bien el consumo de hierro es beneficioso, en exceso puede causar problemas como malestar gástrico, estreñimiento, vómitos, e incluso fallo de órganos y acumulación de hierro por hemocromatosis. Adicional a esto, un consumo excesivo de hierro puede incrementar la probabilidad de enfermedades como el cáncer de mama, arritmia cardíaca y cirrosis del hígado. De ahí que sea esencial una ingesta equilibrada y que mejor manera para verificar tus niveles de hierro que a través de análisis sanguíneos. Recordemos que la base para una buena salud es una dieta diversa y equilibrada.
El hierro: Un mineral esencial para el correcto funcionamiento del organismo
Dos tipos de hierro según su fuente alimentaria
¿Cuánto hierro debes ingerir?
Alimentos ricos en hierro
¿Cuándo es necesario incrementar la ingesta de hierro?
Síntomas de la anemia o bajos niveles de hemoglobina en la sangre
>
Riesgos por exceso de hierro
