Todo lo que necesitas saber sobre el pie diabético: causas, síntomas y tratamiento

Salud

Por Gloria Paula Trujillo, 01.01.2026



El pie diabético, una complicación severa de la diabetes, siempre ha sido una amenaza temible para aquellos que sufren de esta dolencia. Esta condición puede resultar en consecuencias extremas, como la amputación de los dedos del pie e incluso del pie completo si los niveles de azúcar en la sangre no se controlan a tiempo.

Se considera que un paciente tiene pie diabético cuando es afectado por lesiones debido a la diabetes avanzada. A medida que la enfermedad progresa, también lo hace el riesgo de desarrollar pie diabético. Las principales causas de esta afección son la mala gestión de la diabetes, las deformidades del pie, el consumo de tabaco, la neuropatía y la arteriopatía.

Un pie diabético puede presentar ampollas o úlceras incluso debido a las heridas más mínimas, causando molestias significativas. Estas heridas pueden ser difíciles de curar, lo que puede llevar a infecciones severas y en casos extremos, incluso a la amputación del pie.

¿Por qué ocurre el pie diabético?

No todas las personas con diabetes experimentan pie diabético. En realidad, depende en gran medida de cómo se administre la condición, el progreso de la misma y varios factores desencadenantes. Si la diabetes está bien gestionada, el pie diabético no debería ser un problema, aunque una de cada diez personas con diabetes puede padecerlo.

Existen afecciones específicas que causan pie diabético, que incluyen:

Infección:

Las infecciones pueden surgir debido al deterioro del sistema inmunológico y la falta de adecuado flujo sanguíneo, lo que puede empeorar las grietas y úlceras en los pies, causando infecciones en la piel, tejidos, arterias y huesos.

Vasculopatía:

La diabetes puede dañar los vasos sanguíneos, y combinado con la distancia entre el corazón y los pies, puede resultar en sufrimiento tisular.

Neuropatía periférica:

La neuropatía periférica se produce cuando los nervios que controlan los estímulos y los músculos de las extremidades están dañados, lo que puede contribuir a la aparición del pie diabético.

¿Cuáles son los síntomas del pie diabético?

Identificar los síntomas del pie diabético a tiempo es crucial para prevenir complicaciones y proporcionar un tratamiento temprano. Algunos de los síntomas incluyen pérdida de sensibilidad, atrofia muscular, disminución del trofismo, calambres y deformaciones en el pie.

¿Cómo se trata el pie diabético?

El enfoque del tratamiento varía según el nivel de gravedad del pie diabético, y también lo hace el tratamiento en sí. Algunas formas de tratamiento incluyen:

Prevención:

Estas medidas pueden incluir una higiene adecuada, el secado correcto de los pies incluyendola zona entre los dedos, un control estricto de los niveles de azúcar en la sangre, un cuidado adecuado de las uñas y la hidratación constante. Se aconseja la elección de un calzado acogedor y espacioso para prevenir heridas.

Alivio de la presión:

Esta técnica se aplica cuando aparece una úlcera en el pie, con el objetivo de aliviar la presión en el área afectada. Esto se logra con reposo y una protección rigurosa de la zona para evitar infecciones, y eliminando los callos que puedan aparecer alrededor del área.

Antibióticos:

Este tratamiento se recomienda cuando hay una úlcera más profunda en el pie. Se eliminan los tejidos muertos y se cura la herida. Dependiendo de la gravedad, se podrían requerir dispositivos ortopédicos, hospitalización o vendajes para reducir la irritación en el área afectada. En casos severos, podría ser necesaria la cirugía.

Amputación:

Esta opción es considerada solo en casos extremos donde la infección se ha generalizado (gangrena), y es necesario amputar toda la zona.

Para aquellos con diabetes, se deben tomar precauciones adicionales para prevenir el pie diabético, como examinar regularmente el pie para detectar cualquier lesión o pérdida de sensibilidad, permitir que un profesional se encargue del cuidado de las uñas de los pies, usar crema hidratante, visitar a un podólogo al menos dos veces al año, evitar caminar descalzo y seleccionar el calzado adecuado. Es esencial monitorear los niveles de azúcar en sangre y seguir las recomendaciones del médico.



Te gustó este articulo?



Comentarios


Mas: Salud