¿Alguna vez te has encontrado en un dolor insoportable por un absceso dental repentino? Estos suelen ser indicativos de algún problema en tu boca, que puede ser tan intenso que te deja casi sin defensas contra el dolor.
A menudo nos hacen creer que la única solución a nuestros problemas dentales es correr al dentista. Pero lo que pocos saben es que existe una forma accesible y eficaz de tratar este tipo de malestares en la comodidad de nuestro hogar, usando un ingrediente presente en casi todas las cocinas: el ajo.
Este humilde bulbo es tan potente que puede combatir cualquier infección o dolor de muelas de manera eficiente. A continuación, se presentan algunas formas en las que puedes aplicar este remedio en casa:
1. Ajo en su forma natural
Simplemente mordisquear un diente de ajo puede brindarte alivio en unos minutos debido a su propiedad antiinflamatoria. Tras esto, deberás escupir el ajo y enjuagar tu boca con agua tibia. Repite este proceso dos o tres veces al día hasta que el dolor y la infección desaparezcan.
2. Ajo en polvo
Otra opción es empapar un bastoncillo de algodón en polvo de ajo y aplicarlo directamente en la muela que duele. Deja que el polvo actúe en el diente por aproximadamente 5 a 10 minutos. Cuando el dolor empiece a disminuir, enjuaga la boca con agua tibia salada. Este proceso debe repetirse dos o tres veces al día para obtener alivio.
3. Enjuague bucal de ajo
Crear un enjuague bucal casero mezclando jugo de ajo, sal y agua tibia puede ser extremadamente efectivo. No solo proporciona un alivio soberbio, sino que también previene la propagación de la infección.
Para preparar este enjuague necesitarás:
Primero, mezcla el jugo de ajo y la sal en agua tibia. Luego, transfiere la solución a una botella cerrada y déjala enfriar. Utiliza esta solución como un enjuague bucal, mojando el diente afectado por alrededor de un minuto, antes de escupirlo y enjuagar la boca con agua corriente. Se recomienda hacer esto tres o cuatro veces al día.
Nota importante: Para prevenir problemas dentales, es crucial mantener una buena higiene oral. Asegúrate de cepillar tus dientes dos veces al día y limpiar tu lengua regularmente. Además, utiliza hilo dental a diario para eliminar restos de comida atrapados entre tus dientes. y si sufres de dolores de muelas crónicos o caries, considera disminuir tu consumo de alimentos azucarados. Una buena hidratación también es clave para reducir la acumulación de ácidos en la boca y para fomentar la producción de saliva, por lo que es beneficioso beber entre 8 a 10 vasos de agua al día.