Según un estudio innovador publicado en el Journal of Experimental & Clinical Cancer Research, existe un compuesto en un árbol chino que podría ser crucial para tratar el cáncer de páncreas; este poderoso compuesto, cuando se sintetiza, puede destruir tumores que anteriormente eran resistentes a los tratamientos.
Este descubrimiento podría cambiar el panorama para personas diagnosticadas con cáncer pancreático, una enfermedad notoriamente difícil de tratar. La Sociedad Americana del Cáncer estima que este año, alrededor de 55,440 personas serán diagnosticadas con cáncer de páncreas y, trágicamente, se espera que aproximadamente 44,330 personas fallezcan por la enfermedad.
El cáncer de páncreas es particularmente desafiante de diagnosticar hasta que ha alcanzado un estado avanzado, y en consecuencia, es más difícil de tratar. De este modo, el pronóstico de los pacientes se ve afectado; en general, solo del 12 al 14 por ciento de las personas con cáncer de páncreas en etapa temprana sobreviven más de cinco años.
Esta nueva investigación ofrece una renovada esperanza. Los científicos han descubierto que un derivado de la camptotecina, extraído de la corteza de un árbol chino y conocido por sus propiedades anticancerígenas desde hace más de 50 años, podría ser clave para combatir de manera efectiva los tumores pancreáticos.
Un compuesto prometedor
Hay una dificultad inherente en el tratamiento del cáncer de páncreas; los tumores suelen ser notablemente densos, una condición que hace difícil el acceso y la penetración de los medicamentos. Aunque los científicos han intentado usar miles de sintéticos de la camptotecina para tratar el cáncer de páncreas, solo dos de ellos cuentan con aprobación oficial.
El problema radica en que estos dos derivados aprobados actúan sobre una proteína que, si bien desempeña un papel en el crecimiento del tumor, es esencial para el crecimiento y la renovación de los tejidos normales. Como resultado, estos medicamentos suelen ser altamente tóxicos.
El poder de FL118
En una serie de experimentos, tanto in vitro como in vivo, el equipo descubrió que FL118 destruye efectivamente las células cancerosas que anteriormente mostraban resistencia a los medicamentos, al erradicar las células madre del cáncer, e impide la diseminación del tumor. Curiosamente, cuando se administra con el medicamento común de quimioterapia, la gemcitabina, FL118 puede incluso destruir los tumores que antes resistían la gemcitabina.
"Nuestros hallazgos dan soporte contundente al desarrollo de tratamientos basados en FL118 para el cáncer de páncreas, especialmente cuando se tratan formas de cáncer resistentes a las terapias usuales."
