Salvaguardando tu salud: las 12 señales inequívocas que te alertan de un posible problema en el hígado
La cirrosis o el cáncer de hígado son condiciones graves que pueden surgir de manera inesperada. Sin embargo, antes de llegar a un estado de estas enfermedades, nuestro cuerpo suele enviar una serie de señales preventivas. Si logramos interpretarlas y tomar acción a tiempo, podemos impedir su desarrollo.
Por esta razón, a continuación, detallaremos 12 indicativos que nuestro cuerpo emite cuando nuestro hígado sufre algún trastorno:
1. Problemas gastrointestinales: La mayoría de las veces, quienes padecen problemas hepáticos experimentan náuseas y vómitos. Sin embargo, estos síntomas pueden estar asociados además con embarazo, enfermedades renales, depresión, migrañas y otros. Cuando el hígado falla, usualmente es incapaz de eliminar toxinas del cuerpo, lo cual puede desencadenar estos síntomas.
2. Cambios en el color de la orina: Un cambio en el color de la orina puede ser un indicativo de problemas de hígado. Una concentración elevada de bilirrubina en la sangre puede generar una tonalidad anaranjada, ámbar o marrón en la orina. Cuando el hígado no puede procesar la bilirrubina, los riñones toman la posta a través de la orina.
3. Indigestión: El hígado tiene como una de sus funciones principales producir bilis. Cuando este órgano presenta alguna disfunción, los niveles de bilis pueden aumentar provocando diarrea e indigestión. Si los niveles de bilis son bajos, puede generarse intolerancia a alimentos grasos, síndrome de intestino irritable, cálculos biliares, entre otros.
4. Diarrea, estreñimiento y sangrado intestinal: El hígado también tiene a su cargo la coagulación sanguínea. En casos de fallo hepático, se puede experimentar sangrado intestinal junto con diarrea o estreñimiento.
5. Dolores abdominales: El dolor abdominal es otro indicativo común de problemas hepáticos.
6. Retención de líquidos: Las inflamaciones, especialmente en pies y tobillos, son una clara señal que el hígado suele enviar cuando está en problemas.
7. Cambios abdominales: Desde cólicos hasta hinchazón en la parte inferior del abdomen pueden ser también señales de trastornos hepáticos. La acumulación de líquido en la cavidad abdominal, también conocida como ascitis, puede indicar hipertensión venosa portal debido a problemas hepáticos.
8. Picazón en la piel: En los casos de trastornos hepáticos, la piel suele volverse más sensible y propensa a picar y descamarse. Además, puede volverse más frágil al tacto y la aparición de contusiones puede ser más frecuente. Mantener la piel hidratada puede aliviar estos síntomas, pero la verdadera solución radica en tratar el problema de hígado subyacente.
9. Cambio en el color de las heces: Un cambio en la coloración de las heces, girando hacia colores marrón pálido, arcilla, amarillento o gris puede indicar una deficiencia de bilis, por lo tanto, un trastorno en la función hepática. Si estos síntomas persisten por varios días, se recomienda una visita al médico.
10. Pérdida de apetito: La pérdida de apetito también se puede relacionar con la deficiencia de bilis en el organismo, que a su vez es un indicativo de problemas hepáticos.
11. Ictericia: La ictericia se presenta como una coloración amarillenta en la piel, ojos, lengua y dedos, y es causada por un aumento excesivo de bilirrubina en la sangre. Esta condición puede estar asociada con problemas en la vesícula biliar o el páncreas, y siempre se debe consultar al médico cuanto antes.
12. Desequilibrio hormonal: Cuando el hígado está en problemas, las hormonas pueden desequilibrarse. En hombres, esto puede traducirse en el desarrollo de mamas y pérdida de libido.
13. Fatiga y debilidad: La fatiga crónica sin una explicación clara puede ser un indicio de fallo hepático. Cuando el hígado no funciona correctamente, el resto de los órganos deben trabajar más arduamente para compensar. Esto puede provocar una sensación de cansancio después de realizar hasta las más mínimas actividades.
Como puedes apreciar, los problemas hepáticos pueden ser graves pero también prevenibles si prestas suficiente atención a las señales que tu cuerpo te brinda. Si observas alguno de los síntomas que hemos mencionado, no dudes en consultar a un médico. Y recuerda, la información es poder. Comparte este artículo con en tu red para sensibilizar a otros sobre la importancia de detectar a tiempo problemas hepáticos.
