Generalmente, cuando consideramos la higiene bucal, pensamos en dientes relucientes y encías saludables. Sin embargo, mantener una buena higiene oral trasciende las cuestiones de belleza y tiene un impacto directo en la salud de nuestro cuerpo.
Es importante tener en cuenta que los problemas bucales no se limitan a la boca. Las bacterias que se acumulan en nuestros dientes y encías pueden viajar por el cuerpo y afectar órganos como el corazón y el cerebro.
Una mala higiene oral no solo puede dar lugar a caries y pérdida de dientes, sino que también puede exacerbar enfermedades crónicas como la diabetes, aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer e incluso favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
Las personas con periodontitis, una inflamación crónica de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana, tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones de salud. Los estudios demuestran que una persona con periodontitis no tratada tiene 2,5 veces más probabilidades de sufrir un ictus y casi el triple de riesgo de padecer una enfermedad cardíaca en comparación con aquellos con una higiene bucal adecuada.
¿Por qué es importante mantener una buena higiene bucal?
Existe una clara relación entre una higiene oral adecuada y la prevención de ciertas enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer. El cuidado de tus encías puede desempeñar un papel fundamental en prevenir el deterioro cognitivo.
Unas bacterias invisibles con un gran impacto
Tu boca es el hogar de unas 770 especies de microorganismos que componen la microbiota oral. Si bien estas bacterias pueden ser beneficiosas cuando están en equilibrio, una mala higiene oral o cualquier otro factor que altere este equilibrio puede permitir que las bacterias patógenas se multipliquen, resultando en enfermedades como la enfermedad periodontal.
Cepilla tus dientes, protege tu cerebro
Entonces, ¿qué puedes hacer? Dedica apenas 10 minutos al día a la higiene bucal. Cada vez que te olvidas de cepillarte los dientes, las bacterias proliferan y pueden terminar en otras partes del cuerpo causando daños imprevistos.
La simple práctica de cepillarse los dientes, utilizar hilo dental y visitar regularmente al dentista no solo mantiene tu sonrisa saludable, sino que también puede ayudarte a proteger tu corazón, tu cerebro y posiblemente tu memoria. El Alzheimer puede borrar recuerdos, pero no debemos olvidar la importancia de cuidar nuestra boca, ya que también es cuidar nuestra mente.
