Investigaciones científicas recientes respaldadas por Health News International han encontrado una fuerte correlación entre el riesgo de cáncer y la ingestión de alimentos procesados. El principal alerta indica que el consumo excesivo y rápido de estos productos podría incrementar de manera notable la posibilidad de padecer cáncer.
Al hablar de alimentos procesados, nos referimos a comidas preparadas, cereales azucarados, bebidas carbonatadas, snacks y productos de bollería, así como carnes procesadas. Estos productos suelen ser bajos en fibra y vitaminas, pero altos en contenido de sal, grasas y azúcares.
El consumo excesivo de estos alimentos altamente procesados puede aumentar marcadamente el riesgo de distintos tipos de cáncer, como el de intestino (colorrectal), próstata y mama.
UN ESTUDIO DESTACA LA RELACIÓN ENTRE EL CÁNCER Y LOS ALIMENTOS EXCESIVAMENTE PROCESADOS
Estos descubrimientos se basan en un estudio realizado en Francia con un total de 104.980 adultos (78% mujeres y 22% hombres).
Los alimentos fueron clasificados de acuerdo a registros médicos, testimonios y casos de cáncer, entre otros.
Se tomaron en cuenta varios factores de riesgo conocidos para el cáncer, como la actividad física, el tabaquismo, antecedentes familiares de cáncer, nivel educativo, sexo y edad.
Los resultados demostraron que un aumento del 10% en la proporción de alimentos procesados en la dieta se relacionó con incrementos del 11% en el riesgo de cáncer de mama y del 12% en el riesgo de cáncer en general. No se hallaron relaciones significativas en los casos de cáncer colorrectal y de próstata.
Pruebas adicionales no encontraron relaciones notables entre alimentos menos procesados como el pan sin envasar, el queso y las verduras enlatadas y el riesgo de cáncer. Por otro lado, el consumo de alimentos mínimamente procesados como la leche, el pescado, la carne, los huevos, la pasta, el arroz, las legumbres, las verduras y las frutas se vinculó con un menor riesgo de cáncer de mama y en general.
En conclusión, el consumo de harina blanca, azúcar blanco, alimentos azucarados, snacks y alimentos procesados está fuertemente relacionado con muchas enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer, enfermedades cardíacas y diabetes.
Cabe preguntarse, ¿es el precio de la conveniencia y el sabor rápido demasiado alto? ¿Estás dispuesto a correr el riesgo?
