Ni Una Menos: Un Grito Colectivo que Resuena en el Invierno Sudamericano
Con la llegada de junio y el inicio de las vacaciones de invierno en muchas ciudades de Sudamérica, las calles se llenaron nuevamente de un mensaje poderoso: ¡Basta de violencia de género! El movimiento Ni Una Menos volvió a reunir multitudes en ciudades costeras como Mar del Plata y en muchas otras capitales de la región, recordando que la lucha por los derechos de las mujeres y las diversidades no para, ni siquiera con el frío del invierno.
Un Invierno Con Calor de Rebeldía
Este año, miles de personas marcharon con fuerza y esperanza, mostrando que la resistencia se construye compartiendo historias, apoyándose mutuamente y visibilizando las ausencias y las voces acalladas. Carteles, cánticos y abrazos se mezclaron en una jornada donde la consigna fue clara: Ni una menos, ni una vida más perdida por la violencia machista.
- Familias y estudiantes: se sumaron haciendo de la jornada un espacio de encuentro intergeneracional.
- Organizaciones sociales y barriales: reclamaron mayor presencia estatal y acompañamiento a las víctimas.
- Artistas y periodistas: visibilizaron casos y acompañaron el reclamo con intervenciones y coberturas especiales.
La Resistencia Sigue
En este invierno, donde el frío invita a resguardarse, miles prefirieron salir y abrigarse en comunidad, demostrando que la memoria y la acción colectiva siguen vivas a pesar de las dificultades económicas, políticas y sociales. La marcha de Ni Una Menos no solo fue un pedido de justicia, sino también un recordatorio del poder de la solidaridad y la importancia de construir redes de apoyo.
"Caminamos juntas porque ninguna de nosotras debe enfrentar la violencia sola. Mientras nos abracemos, habrá esperanza", se escuchó entre los asistentes.
¿Qué Sigue?
Desde este rincón del sur, la consigna sigue fuerte y clara: la lucha continúa todos los días, en cada barrio, en cada hogar, en cada escuela. El
