Hay ciertos nombres que alcanzan la inmortalidad mucho más allá del arena de los deportes. Hay jugadores que se convierten en leyendas. Luego, existe la figura única de Diego Armando Maradona, una persona que se crió en uno de los vecindarios más deprimidos de Argentina y terminó siendo reverenciado como una deidad en Nápoles, Italia. Su narrativa es mucho más que la de un impresionante futbolista; también es la historia de un innovador ambiguo, rebelde y genuinamente humano que ha dejado una huella indeleble en generaciones enteras.
Los años formativos: de Villa Fiorito al estrellato
Nacido el 30 de octubre de 1960, Diego Maradona creció en Villa Fiorito, un barrio humilde y empobrecido. Antes de que la fama y el prestigio llegara a su vida, Maradona jugaba al fútbol con pelotas hechas de trapos en las polvorientas calles de su barrio. Pero desde el principio, estaba claro que él era un chico con algo de magia.
A la tierna edad de 15 años, Maradona debutó profesionalmente el 20 de octubre de 1976 con Argentinos Juniors. Apenas diez días antes de su cumpleaños número 16, fue convocado para jugar contra Talleres de Córdoba. Fue una derrota para su equipo, pero ni una derrota pudo opacar el brillo de la prometedora estrella.
Barcelona: gloria, conflicto y una pelea inolvidable
A pesar de que su tiempo en el club estuvo marcado por la controversia, su habilidad innegable como futbolista consiguió que el FC Barcelona ganara la Copa del Rey en 1983, la Copa de la Liga y la Supercopa de España. Sin embargo, Barcelona no era su destino final. Ese lugar se encontraba más al sur, en una ciudad que aún no conocía su importancia en su vida.
Nápoles: donde Diego se transformó en D10S
En 1984, Maradona firmó con Napoli, un equipo hasta entonces con escasos éxitos en su haber. En el transcurso de siete temporadas, Maradona transformó un equipo modesto en campeones de Italia, de Europa y en un orgullo para todo el sur de Italia. Los datos hablan por sí solos: dos Scudettos (1986-87 y 1989-90), una Copa Italia, una Supercopa de Italia, y una Copa de la UEFA (1988-89).
México 86: un legado inmortalizado
Si hay un momento que define verdaderamente la carrera de Maradona, es su actuación durante la Copa del Mundo de México en 1986. Durante los cuartos de final contra Inglaterra, Maradona hizo historia con dos de los goles más famosos que el fútbol ha presenciado: "La Mano de Dios" y el "Gol del Siglo".
Los años difíciles y el retorno a Argentina
Su paso por los años noventa estuvo marcado por sombras y tormentas. Después de dar positivo por cocaína en 1991, fue sancionado durante 15 meses por la FIFA. Sin embargo, regresó para la Copa del Mundo de Estados Unidos de 1994, donde inspiró momentos de pura maestría en el campo antes de ser nuevamente expulsado del torneo.
Las luchas fuera del campo
La vida de Maradona después de su retiro fue una serie de crisis seguidas de autorenovaciones. En abril de 2004 sufrió una crisis cardíaca severa que casi le cuesta la vida. En 2005 organizó un programa propio de televisión: "La Noche del 10".
El entrenador y sus últimos años
En 2008, la AFA designó a Maradona como técnico de la selección argentina. Maradona continuó la dirección en el extranjero, siendo nombrado entrenador de Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos entre 2011 y 2012. Su última etapa de la vida estuvo llenada por la alegría de su nieto Benjamín, el hijo de Gianinna Maradona y el futbolista Sergio "Kun" Agüero.
Diego Armando Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 a causa de una insuficiencia cardíaca aguda que provocó un edema agudo de pulmón. Maradona fue un hombre que superó todas las barreras, un ser humano extraordinario que transformó el fútbol en una afloración pura de arte.
