¿Hasta cuándo seguirá el frío extremo en Mendoza?
El invierno se ha hecho sentir con toda su fuerza en Mendoza y la región cuyana, sorprendiendo a muchos con jornadas de temperaturas bajo cero, intensas nevadas en zonas serranas y la inusual suspensión de clases presenciales en toda la provincia. Esta ola polar ha cambiado la rutina de miles de familias justo en el inicio de las vacaciones de invierno, y la gran pregunta que está en boca de todos es: ¿cuándo finalizará este frío extremo?
Frío extremo y viento Zonda: el panorama para Mendoza
Los últimos días han estado marcados por un marcado descenso térmico y diversos alertas meteorológicos. El viernes 3 de julio, ante las bajas temperaturas y las nevadas que complicaron el acceso a escuelas y rutas, se decidió la suspensión de las clases para proteger a estudiantes y docentes.
Además, para el sábado 4 de julio, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por viento Zonda para distintos departamentos de la provincia. Este fenómeno climático puede aumentar el riesgo de incendios y complica aún más la situación de frío intenso, ya que muchas familias optan por permanecer en sus hogares para resguardarse.
¿Cuándo mejorará el tiempo en Mendoza?
Según los pronósticos, las bajas temperaturas persistirán al menos durante los próximos días, especialmente en las primeras horas de la mañana y durante la noche. Se espera que hacia la segunda semana de julio comience un leve ascenso de la temperatura, pero las heladas y el fresco característicos del invierno mendocino seguirán presentes.
Recomendación: Abundante abrigo, consumo de bebidas calientes y especial atención a los grupos más vulnerables como niños y adultos mayores.
¿Cómo afectarán las temperaturas a las vacaciones de invierno?
Las actividades al aire libre pueden verse limitadas, pero este invierno intenso también invita a disfrutar de clásicos mendocinos: merienda con tortitas, vino caliente, juegos en familia y paisajes nevados que sacan el mejor provecho de la temporada.
- Planifica actividades bajo techo: museos, centros culturales y bodegas adaptaron
