La batalla más encarnizada de Napoleón Bonaparte
El 7 de septiembre de 1812, la conflagración denominada la Batalla de Borodino marcó un hito en las Guerras Napoleónicas. En este conflicto, Napoleón Bonaparte lideró a las fuerzas francesas hacia la victoria sobre Rusia. Este enfrentamiento, también conocido por sus contemporáneos como la Batalla del Río Moskova, se recuerda como el más letal y expansivo de todos los combates de las Guerras Napoleónicas, involucrando a más de doscientos cincuenta mil hombres.
Desglose de la Batalla de Borodino
Este conflicto colosal contó con la Grande Armée francesa bajo el liderazgo de Napoleón I de Francia, y el ejército del zar Alejandro I de Rusia, dirigido por Mijaíl Kutúzov. El ominoso encuentro se dio cerca de la aldea de Borodino, ubicada al oeste de Mozhaysk. Tanto para la fuerza francesa como para la rusa, la batalla no presentó una resolución táctica clara. Únicamente factores estratégicos forzaron a los rusos a replegarse. Resultó evidente que, a lo largo de la batalla, Napoleón implementó decisiones tácticas diseñadas para prevenir una victoria pírrica. Su estado de salud también fue un factor, ya que el líder francés padecía de fiebres que podrían haberle llevado a distanciarse de la refriega y a elaborar un plan de batalla más simplificado de lo usual. Más de doscientos cincuenta mil soldados se enfrentaron desde la madrugada hasta el anochecer. Según datos aportados por el historiador Andrei Sájarov, cada hora cobraba la vida de dos mil quinientos soldados. A pesar de que algunos podrían considerar que el conflicto terminó en un empate, esto no disminuye su relevancia como un símbolo de resistencia para el ejército ruso y para el orgullo nacional. A pesar de que la retirada del ejército ruso después de Borodino llevó a la destrucción de gran parte de Moscú, su ocupación no resultó en la derrota rusa, sino en la desintegración de la Grande Armée francesa. En los meses siguientes a la batalla de Borodino, las fuerzas de Napoleón sufrieron una aplastante derrota. El líder francés más tarde lamentó su campaña rusa como un error fatal. Hoy en día, el campo de batalla mantiene un significado casi espiritual para los rusos y ha sido preservado como un santuario nacional. Se pueden encontrar numerosos monumentos distribuidos por todo el campo de Borodino, la mayoría de los cuales fueron erigidos para conmemorar heroicas unidades militares durante la celebración del centenario en 1912. ¿Has visitado este histórico sitio de batalla? ¿Qué te pareció su importancia histórica?