El fraude que sacudió la provincia: biometría, lavado millonario y conexiones empresariales
Un impactante caso de lavado de dinero ha puesto en el ojo público a una funcionaria cercana al gobernador Axel Kicillof, luego de que fuera detenida tras descubrirse una compleja maniobra que implicó el uso de datos biométricos de ex prisioneros. El monto estimado del fraude asciende a unos escalofriantes $27 mil millones, y las investigaciones lo vinculan con movimientos irregulares de la firma Sur Finanzas.
¿Cómo operaba la red criminal?
Según las investigaciones, la operatoria era digna de una serie policial: un equipo organizado obtenía datos sensibles -como escaneos de iris y huellas dactilares- de ex convictos. Con esta información, abrían cuentas en billeteras virtuales y, mediante el conocido “pitufeo” (múltiples transacciones pequeñas para eludir controles), lavaban dinero proveniente de diferentes actividades ilícitas.
- Robaban datos biométricos a ex presos tras su liberación.
- Creaban identidades digitales y abrían cuentas virtuales.
- Desviaban y blanqueaban fondos en sumas millonarias.
Sur Finanzas bajo la lupa
El caso también salpica al sector empresarial. Sur Finanzas, una compañía de servicios financieros digitales, quedó en el centro de la investigación por posibles transacciones sospechosas y vínculos con miembros de la red. Se analizan movimientos inusuales y su rol en las operaciones de lavado.
“Estamos frente a una trama sofisticada que combinó tecnología, vulnerabilidad social y la complicidad de actores estatales”, señaló una fuente conocedora de la causa.
La funcionaria, detenida y en silencio
La funcionaria implicada, que se desempeñaba en la Procuración de la Provincia, fue arrestada esta semana y se negó a declarar. La causa sigue avanzando y no se descartan nuevas detenciones.
¿Por qué importa este caso?
Más allá de los millones involucrados, la noticia reabre el debate sobre la seguridad de los datos personales, la transparencia estatal y la vulnerabilidad de los sectores más desfavorecidos, quienes se convierten en blanco fácil de estafas digitales. Es un recordatorio claro de que, en la era de la tecnología, proteger nuestra identidad es esencial para todos, hoy más que nunca durante este invierno en Sudamérica.
