Un invierno histórico pone a prueba la logística en la frontera
En pleno receso invernal y con las rutas colmadas de turistas y transportistas, una impresionante nevada –considerada la más intensa en al menos una década— ha paralizado el desplazamiento en el Paso Cristo Redentor, vital conexión entre Argentina y Chile. Más de 1.500 camiones quedaron varados en distintos puntos de la cordillera, desencadenando un operativo de rescate nunca antes visto en la región.
¿Cómo avanza el operativo?
Las autoridades de ambos países, junto a equipos especializados de Vialidad y personal de Gendarmería, desplegaron maquinaria pesada, motoniveladoras y equipos de apoyo para liberar los camiones atrapados por metros de nieve y hielo. El operativo incluye:
- Despeje diario de nieve y verificación del estado de los caminos.
- Control y suministro de alimentos a los choferes retenidos durante días.
- Coordinación del paso prioritario para emergencias y transporte de bienes esenciales.
- Exigencia del uso de cadenas para circular cuando se reabra el tránsito.
Los equipos deben trabajar a contrarreloj, ya que se esperan más nevadas para los próximos días y las temperaturas bajo cero complican cada tarea.
Historias humanas tras el drama
No solo los camioneros sobrellevan esta dura situación; familias enteras —algunas con niños pequeños— fueron sorprendidas por el temporal durante su viaje por la cordillera. Relatos de esfuerzo, solidaridad y paciencia se repiten en cada testimonio, recordándonos la capacidad de adaptación y fortaleza ante las adversidades del invierno austral.
El frío y la incertidumbre ponen a todos a prueba, pero también florecen gestos de compañerismo: compartir un mate caliente, abrigar al que menos tiene, y estar atentos a cada llamado de ayuda.
Consejos para quienes planean viajar
- Consultar siempre el parte oficial de caminos antes de salir.
- Llevar abrigo, alimentos y agua suficiente.
- Circular únicamente con cadenas y equipos reglamentarios.
- Respetar indicaciones de las autoridades y evitar traslados innecesarios.
Las vacaciones de invierno en la cordillera suelen ser mágicas, pero requieren
